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2018 fue un año lleno de cambios para mí. Fue el primer año en el que tuve una sensación real de progreso, y todo se lo debo a la herramienta que me ha cambiado la vida. Ya no me imagino una planificación sin ella.

Todo viene por una anécdota que le leí a James Clear en su blog. James contaba cómo un aprendiz de cómico de stand up se encontró al gran Jerry Seinfield en un concurso de monólogos y se atrevió a preguntarle cómo lo hacía para ser tan genial. Jerry le dijo que lo que él hacía era escribir todos los días y poner una gran X en su calendario, como que había hecho la tarea. El secreto, le dijo Seinfield, es que no rompiera la serpiente (nosotros diríamos que no rompiera la cadena). “Don’t break the snake”.

Está demostrado que el ser humano necesita elementos visuales para llevar la contabilidad de las cosas que va haciendo, y esta herramienta responde justamente a esa necesidad que tenemos de ver el progreso que llevamos.

Al tener el calendario anual en un sitio cercano a donde trabajas o practicas tu reto para este año, te vas a dar cuenta del poder que tiene ir rellenando las casillas de cada día con tu tarea hecha. Es muy poderoso ver que vas cumpliendo día a día los objetivos que te has marcado, aunque sean muy pequeños.

El año pasado decidí que quería aprender a tocar el piano, así que empecé a buscar pianos digitales, clases y profesores y lo que me parecía más importante: una estrategia que me ayudara a cumplir con mis propósito, ser constante y persistente y que no fuera un capricho de un día.

Entonces di con la idea del calendario. Busqué en Internet y compré uno, lo puse en la sala donde practico y empecé a rellenarlo. Al principio sólo ensayaba unos 15 minutos. Luego fui subiendo la intensidad, y había días los fines de semana en los que metía dos horas de piano sin darme cuenta.

Al final, he acabado el año con aproximadamente 260 horas de práctica, que para una principiante con un trabajo de 8 horas no está nada mal. En total, han sido 27 los días que no he tocado el piano, en la mayoría de ocasiones porque estaba fuera de la ciudad y un piano no es muy fácil de transportar. Lo guay de tenerlo todo apuntado es que luego puedes sacar datos curiosos como estos. 🙂

Un calendario digital puede ayudarte sobre todo a agendar la actividad que quieres realizar y hacerla, pero con lo que respecta a constancia y perseverancia el calendario anual de papel no tiene rival.

Por eso le he pedido a Ana (mi novia) que me hiciera un calendario para que os lo podáis descargar e imprimir (tendréis que ir a una copistería, es enorme!) como regalo de Reyes adelantado. Así que aquí están! calendario-pared-lila calendario-pared

Anda, diréis que no somos majas! Y ya que estamos, aprovecharé para lanzar aquí mi compromiso de publicar cada semana un post, así que durante 2019 nos veremos bastante.

¡Por un año de perseverancia y consistencia, donde podamos cumplir todas las metas que nos hayamos propuesto!